Tratamientos BOTOX
Atenuación de arrugas
Está especialmente indicado en personas jóvenes con las primeras líneas de expresión y en personas más mayores combinándolo con otros tratamientos como pueden ser los rellenos.
Gracias a la implantación dell botox en zonas como entrecejo marcado o patas de gallo, que dan un aspecto muy duro a la expresión, se consigue una mirada más joven y relajada a partir de las 48 horas de su aplicación. El objetivo del botox no es eliminar todas las arrugas de la cara completamente y dejarla sin expresividad, sino conseguir una mirada más relajada y juvenil de una forma natural.
El botox se aplica a nivel muscular inyectando unas dosis muy bajas de toxina con una aguja muy fina en la zona a tratar. Debe ser aplicado por un médico experto que conozca perfectamente su efecto, ya que sólo él podrá determinar en qué músculo aplicarlo y qué resultados producirá.
Con una sesión es suficiente para notar los resultados, no obstante, en un 95% de los casos se suelen realizar después unos pequeños retoques. Se puede aplicar una segunda sesión a los 6 meses y una tercera ocho meses después. No se trata de un tratamiento definitivo y cabe destacar que cuando se realizan sucesivas infiltraciones el periodo de efectividad es mayor.
Hiperhidrosis
La sudoración excesiva es un síntoma de desequilibrio en el cuerpo que padece el 1% de la población debido a la superproducción de sudor de las glándulas sudoríparas que se encuentra en axilas, palmas de las manos, plantas de los pies o en la cara. Es algo muy incómodo y más si ésta va asociada a un olor característico: axilas y manos húmedas pueden hacernos sentir molestos y en algunas ocasiones jugarnos malas pasadas
En los últimos años se ha experimentado que el botox reduce significativamente el exceso de sudor aplicándolo en axilas, palmas de las manos, planta de los pies, etc. ya que la toxina butolínica también tiene la función de bloquear las fibras parasimpáticos que contienen las glándulas sudoríparas consiguiendo paralizarlas de manera temporal.
Esta técnica funciona con una sola aplicación, aunque conviene repartirla a los 6 o 9 meses para mantener mejor los resultados y requiere de algún tipo de anestésico tópico.
Tratamiento
Los pasos a seguir en un tratamiento de axilas son los siguientes: éstas deben depilarse el día anterior a su aplicación y no se debe utilizar desodorante en las 24 horas previas. Se pigmenta la zona a tratar para que las glándulas sudoríparas se hagan visibles permitiendo trabajar con más exactitud al aplicar las inyecciones de botox (se recomienda llevar el día de la aplicación una camiseta vieja u oscura ya que la tinta que se utiliza no se puede quitar y puede dejar manchas permanentes)
En 2 o 3 días se empezará a notar su eficacia y en el 5º día ya tendrá unos resultados óptimos. Se ha demostrado científicamente que más del 90% de los pacientes suda mucho menos o nada después de una única sesión.
Su efecto no es permanente, tiene una duración de 6 a 8 meses por lo que conviene repetir su aplicación para obtener unos resultados duraderos ya que el tratamiento de botox, al igual que cuando se aplica en las arrugas, tiene un efecto más prolongado si se aplica de modo continuado y regular.
- El riesgo de producir efectos secundarios como el botulismo es nulo, ya que el botulismo es causado por una gran cantidad de esta toxina en el organismo 100 veces mayores a las que se aplican por uso cosmético.
- Debe ser aplicado por un médico experto en centros autorizados
- No deber ser aplicado en mujeres embarazas ni en periodo de lactancia ni en personas con enfermedades neuronales.
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